20 sept. 2011

¿Trastorno de la Conducta Alimentaria por acoso moral?

"Las agresiones y las humillaciones se inscriben en la memoria y se vuelven a vivir a través de imágenes, pensamientos y emociones intensas y repetitivas ... Las víctimas necesitan hablar de los acontecimientos que las traumatizaron, pero las evocaciones del pasado traen consigo manifestaciones psicosomáticas equivalentes al miedo... A veces, pierden el apetito o, al contrario, adoptan conductas bulímicas y aumentan el consumo de alcohol y de tabaco" El acoso moral, Marie-France Hirigoyen.

Leyendo este libro me topé hace unos días con este párrafo. Hasta ahora nunca había leído sobre la posible incidencia de un TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria) en víctimas de acoso moral. ¡A mí me había ocurrido!: "Decido acostarme todo el día en el sofá para intentar dormir y no pensar ni recordar. Pero nada funciona  y sé que necesito ayuda de profesionales. Por otro lado, no quiero hablar del tema laboral. Estoy hecha un lío. Nada de lo que me hacía ilusión me importa. Sólo quiero dormir, dormir y borrar imágenes y recuerdos. Tampoco PUEDO NI QUIERO COMER y empiezo a perder rápidamente peso" (Cruzando el puente de la razón). 
No tenemos que minusvalorar este tema. Es imprescindible abordarlo con ayuda profesional, tan pronto como adoptemos alguna conducta irregular con la comida. Un TCA en una enfermedad que no respeta edades, ni sexo y es difícil de superar. Con 45 años, con un cuadro ansioso-depresivo, empiezo a perder peso rápidamente por falta de apetito. Un buen día, no sé realmente en qué momento del proceso, decidí que quería perder aún más: ¡Cuánto más pierdo, más feliz me siento!  Era, evidentemente, una felicidad ficticia. Creo que era una forma de controlar y canalizar mis emociones. Curiosamente, siendo ya un auténtico saco de huesos, cuando me miraba al espejo me veía deforme, gorda... Ya estaba atrapada en las redes. No comía prácticamente nada, acompañando este eterno ayuno con vómitos, laxantes, diuréticos... Necesité unos tres años de intensa ayuda terapéutica en la UTCA (Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria) para curarme.
Autor: Gabriela Acedo Emmerich